Logros

1.- EL PROPÓSITO Y EL SIGNIFICADO DE LA VIDA.

El sentido de la vida.

Aristóteles situaba a la felicidad como el fin último o propósito de vida. Los seres humanos decidimos y actuamos para tener una vida plena, suponemos que al realizar nuestros actos seremos felices.

Nietzsche menciona que “quien tiene un por qué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo”.

El proyecto de vida es un compromiso con la existencia misma. Dar es la clave del sentido en cualquier persona, al comprometer nuestra existencia a un objetivo.

Fromm expresa que es fundamental aprender a disfrutar de la vida como una condición para que podamos gozar y poner nuestras facultades al servicio de nuestro entorno, con satisfacción y entusiasmo.

¿Cuál es el sentido de nuestra existencia y cómo podemos descubrirlo?

Estos tres principios nos pueden ayudar:

  1. Cada uno de nosotros tenemos la tarea de descubrir el sentido de vida en las circunstancias específicas en las que vivimos.
  2. Todos podemos acceder al sentido de nuestra existencia si somos conscientes del lugar que ocupamos en el orden del universo.
  3. Existen sentidos que pueden y deben ser descubiertos para no vivir en un vacío existencial.

Según Frankl el sentido de la vida hace referencia a objetivos ante los cuales debemos tener un elevado compromiso afectivo.

El sentido de la vida está formado por nuestras motivaciones más elevadas, por el sistema de valores que justifican plenamente nuestra existencia. Nos realizamos trascendiéndonos.

Existen dos motivos por los que no alcanzo lo que me propongo:

  1. No sé qué quiero.
  2. No tengo la seguridad y confianza para lograrlo.
  3. Saber lo que quiero ser, hacer y tener, es el punto de partida.

El propósito de vida.

Cuando a mi propósito le doy un por qué y un para qué vivir, se convierte en la intención que me dará el suficiente poder, motivación e inspiración para lograrlo.

¿Por qué es importante tener mi propósito de vida? Porque cuando tengo mi propósito, este propósito me produce entusiasmo, motivación, inspiración; este propósito es el por qué y para qué vivir, y mi autorrealización consiste en lograrlo.

Mi propósito de vida es el que me mantendrá motivado para lograr lo que me proponga. Lograrlo es una necesidad, esta es la madre de la creatividad. Se requiere de un gran esfuerzo y sacrificio. Para lograrlo tengo que encontrar mi verdadera vocación y conocerme a mí mismo. Dentro de mí mismo están el poder, la inteligencia, la capacidad y la creatividad para ser feliz, exitoso y vivir plenamente, sólo debo tener fe, confianza y seguridad para realizarlo.

El propósito más elevado y sublime es el ser feliz, exitoso y vivir plenamente y que este propósito tiene una conexión importante con servir a los demás. Está comprobado científicamente que ayudar al prójimo produce felicidad y que estar aferrado a tener cosas materiales no lo hace.

Llevar a cabo el programa completo de Propósito de Vida implica:

–          Cambiar mi forma de pensar, siendo una persona positiva, viendo el fracaso como parte del crecimiento propio y tomando la burla o rechazo como una motivación.

–          Planear y seguir estrategias, sabiendo realmente lo que quiero; con determinación, convicción e intuición, pero, sobre todo, con automotivación.

–          Ser persistente y paciente, sin temor al fracaso y con una actitud de nunca darme por vencido; construir relaciones con actitud positiva, optimista y aprendiendo a colaborar en lugar de competir.

–          Expresar gratitud con palabras y obras; cuando reconozco que he recibido un “regalo” y lo agradezco, regreso a la sociedad parte de ese beneficio.

¿Cómo encontrar y lograr el Propósito de Vida?

Paso 1: Cuando tenía entre 10 y 20 años, ¿cuál era mi sueño? ¿Qué quería ser cuando fuera grande?

Paso 2: Reflexiona cada día sobre lo que haces y qué es lo que más disfrutas hacer, ya que ese puede ser tu propósito.

¿Cómo estoy completamente seguro que encontré mi Propósito de Vida y lo estoy realizando?

Me siento: feliz, en paz, libre, exitoso, pleno.

En todos los ámbitos de mi vida: personal, familiar, laboral, en la sociedad.

Soy capaz de ir superando todo tipo de adversidades.

Mi vida tiene significado cuando mi Propósito de Vida es servir y tengo la determinación de hacerlo realidad ayudando y siendo generoso.

Actividades

¿Ya encontraste tu Propósito de Vida?

Si tu respuesta es SÍ, has un breve resumen de cuál es y cómo lo encontraste.

Si tu respuesta es NO, lee de nuevo “Cómo encontrar y lograr mi Propósito de Vida”.

Después de leerlo, escribe tus conclusiones.

Para reflexionar…

Escribe con tus palabras qué tan importante es para ti tener tu Propósito de Vida, y si no lo tienes, explica cómo te sientes al no tenerlo.

La generosidad.

La generosidad busca el bien común de la sociedad. Si todos los seres humanos fuéramos generosos y donáramos parte de nuestros recursos materiales, tiempo y trabajo el mundo sería mejor.

Hoy, en pleno siglo XXI, está totalmente comprobado por estudios de la Universidad de Tennessee que la generosidad produce felicidad.

¿Qué es lo que puedo o debo dar?

  • Dar amor.
  • Regalar una sonrisa.
  • Tiempo
  • Dinero
  • Bienes materiales.
  • Órganos.
  • Conocimiento.
  • Palabras de aliento, consejos, experiencias.

Creencias que impulsan el que mi vida tenga significado:

  • Amor. Ama a tu prójimo como a ti mismo y no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti.
  • Empatía. Es la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera la propia.
  • Compasión. Ver el sufrimiento de los demás y hacer algo al respecto.
  • Generosidad.
  • Bondad. Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.
  • Gratitud.
  • Humildad.

Reflexiones sobre significado de mi vida:

“Mi vida tiene significado cuando tengo la seguridad, confianza y fe en que puedo lograr lo

que me propongo”.

“El valor de la generosidad consiste en dar algo que estoy seguro que otro necesita más que yo”.

Actividades:

¿Perteneces a alguna organización social?

Si tu respuesta es SI, explica cuál ha sido tu experiencia al brindar ese servicio, y si tu respuesta es NO, vuelve a leer el tema de “Ser generoso, ayudar, servir”.

Para reflexionar…

¿De qué forma ayudas y sirves a los demás?

¿Qué sientes al hacerlo?

2.- Victorias. Las grandes pruebas.

Te invitamos a detectar las victorias (logros y conquistas) que han acompañado tu proceso personal y descubrir cómo ha surgido vida del dolor que has experimentado.

Te darás cuenta que tus heridas te han impulsado, retado y llevado a conseguir éxitos y victorias.

Así reconocerás tu propio manantial y contemplarás los recursos personales que te han salvado en los momentos más críticos.

Para ello has de analizar los momentos más difíciles de tu vida provocados por acontecimientos externos:

–          los aspectos en los que te apoyaste o que te salvaron,

–          los elementos que se activaron para reaccionar y salir de la situación,

–          la sensación que experimentaste,

–          cómo se relacionan con tus victorias.

Te proponemos que realices esta actividad:

Realiza una lista de tus logros y analiza: la fuerza interior que te impulsó a lograrlo, lo que se consolidó, las personas a las que afectó positivamente, la sensación que experimentaste al ver lo realizado, la relación con la parte vulnerada de tu vida.

3.- El arte de crecer

La madurez, objetivo final del crecimiento humano, es un estado relativamente estable en el cual el individuo se encuentra bien adaptado, siente gusto por la vida y está logrando su autorrealización en la apertura al otro.

La maduración de la persona supone un proceso. La construcción o elaboración de un proyecto de vida forma parte de ese proceso de maduración afectiva e intelectual y, como tal, supone aprender a crecer. El arte de crecer supone la posibilidad para cada sujeto de complementar tareas y aspectos fundamentales.

Elementos del desarrollo personal

He aquí algunos de los elementos que debes trabajar para avanzar en tu proceso de crecimiento.

  • Los valores son guías que orientan nuestros comportamientos:

– Universalismo: se busca la equidad, la inteligencia, la justicia social

– Benevolencia: importan el perdón, la honestidad y la lealtad

– Tradición: se pone énfasis en la devoción, la humildad y la moderación

– Conformidad: se destacan la cortesía, el respeto y la autodisciplina

– Seguridad: son importantes el sentido de pertenencia, el orden y la salud

– Poder: se enfatizan el reconocimiento social, la imagen pública y la autoridad

– Logro: se valoriza la consecución de ambiciones, capacidad y éxitos

– Hedonismo: se busca el placer y disfrutar de la vida

– Estimulación: se da importancia a la curiosidad y la búsqueda de lo novedoso

– Autodirección: se destacan los sentimientos de libertad e independencia personal

  • Responsabilidad. Aprender a actuar con responsabilidad significa básicamente hacerse cargo de las consecuencias de las propias decisiones, reconocer que no se está solo, que hay otros con los que debemos convivir, interactuar, crecer juntos.
  • Respeto. Desarrollar actitudes de consideración, ser capaces de compartir y aprender a aceptar las diferencias, esperar del otro y de uno mismo lo que realmente podemos dar, aceptando las posibilidades y limitaciones individuales y grupales.
  • Autoconocimiento. Tener cierta conciencia de los propios motivos, deseos, ambiciones y sentimientos. Apreciar en forma realista las propias virtudes y defectos, ese combate interior que se desarrolla entre los impulsos del egoísmo y las aspiraciones de solidaridad.
  • Autoestima y sano aprecio de sí mismo. Conocerse a sí mismo como persona capaz de participar eficazmente en la sociedad.
  • Madurez y adaptación social.
  • Capacidad de ser productivo y feliz. Ser apto para emplear las capacidades personales en una actividad productiva y hacerlo con empeño y entusiasmo. El rendimiento en el trabajo le produce felicidad. Quien camina en el arte de crecer sabe y saborea mayor felicidad en dar que en recibir, en producir que en consumir, en sonreír que en lamentar.
  • Capacidad para aceptar y dar afecto a otros. Tener sensibilidad a las necesidades y sentimientos de los demás. La persona madura tiene relaciones de amistad satisfactorias con las demás personas.
  • Ausencia de tensión y de hipersensibilidad. Las personas maduras y adaptadas gozan de la serena entereza y firmeza que les concede la seguridad y confianza que tienen en sí mismas.

Otros factores que entran a formar parte de la personalidad madura pueden ser: la aceptación de sí mismo y de los demás, la espontaneidad, la alegría de la vida, el factor religioso, la creatividad, el humor, la reacción ante las dificultades y los cambios, la satisfacción por el trabajo en los objetivos propuestos, la identidad o unidad mental, el ser agradecido por los favores recibidos, etc.

En síntesis, la persona madura debe ser capaz de trabajar, amar, descansar y adorar.