Estar totalmente sanos

1.Enfermedades y salud

¿Cómo está tu salud?

La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social.

Según la OMS la enfermedad es la «alteración o desviación del estado fisiológico en una o varias partes del cuerpo, por causas en general conocidas, manifestada por síntomas y signos característicos, y cuya evolución es más o menos previsible».

 

liberadora y humanizadora.

Enfermedades actuales

La esperanza de vida y la esperanza de vida saludable han aumentado en todos países, pero siguen siendo más altas en los países de ingresos altos que en los países de ingresos bajos y medianos.

En los países de bajos ingresos, las enfermedades transmisibles, junto con las condiciones maternas, perinatales y nutricionales, seguían siendo responsables de casi la mitad de todas las muertes; mientras que las infecciones de las vías respiratorias inferiores, las enfermedades diarreicas, la malaria, la tuberculosis y el VIH siguen estando entre las 10 principales causas de muerte.

1.- Covid-19.

Según el informe de la Organización Mundial de la Salud el Covid-19 sigue siendo una amenaza mundial pese a la disminución de los contagios. La pandemia ocasionó 14,9 millones de muertes en el mundo entre 2020 y 2021. La gran mayoría de casos reportados y el mayor número de fallecimiento se presentan en las Américas y Europa.

2.- Salud mental.

Es la segunda mayor preocupación entre las personas. El estrés, la depresión y la ansiedad también son unos de los principales problemas de salud.

3.- Cáncer.

Ocupa el tercer puesto en cuanto al ranking de enfermedades. Tipos de cáncer más comunes: de mama, colorrectal, de próstata, de estómago, de hígado, de cuello uterino, de esófago.

4.- Obesidad y diabetes.

Mientras que unas partes del mundo los niños sufren desnutrición y con ello retraso en el crecimiento, en otras el número de niños y adolescentes son obesos. La diabetes es también otra de las enfermedades actuales más comunes en el mundo.

2. Cuerpo mente y espiríritu

Puede existir una alta tolerancia a la frustración o una baja tolerancia a la frustración. A continuación, explicamos la diferencia entre ambas:

  • Alta tolerancia a la frustración. Ocurre cuando una persona acepta que la frustración es parte del proceso.
  • Intolerancia a la frustración. Cuando no aceptamos que nos puede ir mal o nos puede ir como no esperábamos.
Pongamos un ejemplo para poder entenderlo mejor. Imagina que en el trabajo lo entrenan para ventas de productos, pero una vez inicias las ventas no logras cumplir las metas. Una persona con alta tolerancia a la frustración aceptará como parte del proceso que los primeros días cometerá errores (no sabe cómo dirigirse a los clientes, no todos compran a veces hay gente grosera.) y esto le motivará para seguir aprendiendo. Por el contrario, una persona con intolerancia a la frustración se enfadará porque las cosas no le salen a la primera y, es probable, que desista en el primer intento.

 

El psicólogo Albert Ellis, explica el fenómeno de querer evitar el dolor o generar placer inmediato utilizando el estrés o el derrotismo. En otras palabras, ocurre cuando queremos dejar de sentirnos mal y utilizamos el estrés que nos genera, para justificar que nos hemos rendido. Siguiendo el ejemplo anterior sería cuando dejamos de lado las ventas al sentirnos mal por los errores que cometemos.

También podríamos decir que existen personas que buscan el placer inmediato y que, si esto no ocurre, también les genera malestar. Es decir, buscan constantemente experiencias que tengan un placer o una recompensa inmediata y evitan experiencias que tienen una recompensa o placer diferidos.

Algunas de las técnicas o herramientas que recomendamos son las siguientes: 

1. Establece metas realistas para tu vida. En muchas ocasiones nos frustramos porque queremos alcanzar metas que, de entrada, son inalcanzables. Por eso, es muy importante que intentes establecer objetivos alcanzables.

2. Piensa en si tienes alguna creencia irracional. Los pensamientos irracionales son aquellos que aparecen que no son reales y que nos generan mucho malestar. Analiza a ver si detrás de la situación hay algún pensamiento de este tipo.

3. Analiza qué situaciones son las que te generan más frustración y ponlas en práctica. Piensa a ver cuáles son aquellas situaciones que más malestar te generan e intenta practicar.

4. Acepta que los errores son parte del proceso. Si de entrada contemplamos que podemos cometer errores en el proceso y estos errores ocurren tendremos más probabilidades de aceptarlos.

5. Acepta que todo el mundo puede cometer errores. Entiende que los errores son parte de la vida y todo el mundo los comete.

6. Reestructura tu pensamiento. Analiza cuáles son los pensamientos más usuales cuando te ocurre esto e intenta reestructurarlos mediante la técnica ABCDE

7. Acepta que la frustración es normal y es parte de todo el proceso. Si aceptamos que nos podemos sentir frustrados y que esto es normal, cuando nos sintamos así no desistiremos.

8. Pide ayuda. Si poniendo estás herramientas en práctica sigues con una baja tolerancia a la frustración o si crees que necesitas una ayuda extra, te recomendamos que te pongas en contacto con un profesional de la salud mental con el objetivo de que te pueda guiar en el proceso.

TÉCNICA ABCDE

Esta técnica se basa en demostrar que las creencias que tenemos son irracionales. Para ello, tenemos que realizar una tabla en la que detallemos por columnas lo siguiente:

A: El acontecimiento

B: Evaluación que hacemos de lo que ha pasado

C: Emoción que nos genera y lo que hacemos

Podemos ver que el mismo acontecimiento (nos caemos en la calle) puede generar emociones muy negativas (malestar, vergüenza, ansiedad) o simplemente negativas (molestía). La única diferencia entre ambas es la evaluación que la persona hace del acontecimiento.

Por ello, cuando nos pase algo por el estilo tenemos que poner la siguiente técnica en práctica: técnica ABCDE. En este caso las columnas de la tabla serían las siguientes:

A: El acontecimiento

B: Evaluación que hacemos de lo que ha pasado

C: Emoción que nos genera y lo que hacemos

D: Cuestionarse los pensamientos irracionales

E: Nuevo pensamiento racional

Luego de leer, que piensas?

3. Salud Integral

Esperamos que hayas podido dar algunos pasos. Cuesta hacer este recorrido sólo, por eso hoy tenemos una invitación especial para ti.

Pero antes quizás sea de ayuda continuar leyendo la tercera entrega del material de reflexión.  Esperamos te ayude a prepararte a lo que queremos proponerte.

Equilibrio armónico

Parece que cada vez somos más conscientes de que la salud no se reduce a algo puramente biológico, sino que afecta a toda la persona. Por eso todas las intervenciones en salud han de tener también una perspectiva holística, global, integral. Humanizar la salud es generar salud holística.

La salud holística es un estado armónico en equilibrio de los componentes espiritual, psicológico, orgánico, social y energético del ser humano. Acompañar, cuidar en sentido holístico significa entonces considerar a las personas en todas sus dimensiones.

El enfoque holístico contempla al ser humano como una unidad integrada por dimensiones físicas, psicológicas y espirituales, estrechamente relacionadas entre sí, y en interacción constante con la realidad social y natural que la rodea. Una perspectiva holística de la salud concibe al ser humano como una totalidad viva, cuyos elementos constituyentes están íntimamente relacionados entre sí, y cada uno de ellos mantiene el equilibrio con los restantes.

Terapia holística

En su terapia integra lo biológico, psicológico, social y espiritual en un todo coherente. Se tienen en cuenta las dinámicas intrapersonales, interpersonales, así como la interacción de las personas con los factores ambientales.

El estilo de acompañamiento holístico a la persona pretende generar en la persona la experiencia de armonía y responsabilidad en la gestión de la propia vida, de los propios recursos, de sus límites y disfunciones en cada una de las dimensiones.

Estilo de vida saludable

Salud física.

Una persona está sana físicamente cuando ve su cuerpo en su aspecto de “corporeidad”: el ser humano entero en el cuerpo.

Salud mental.

La salud mental es la apropiación de las propias cogniciones, ideas, teorías, paradigmas, modos de interpretar la realidad, libres de obsesiones y excesivas visiones cerradas y pretendidamente definitivas de las cosas y de la vida.

Salud relacional.

Una persona vive sanamente su dimensión relacional cuando experimenta paz consigo misma, cuando se relaciona positivamente con los demás: experimentando ternura, equilibrio e interdependencia.

Salud emocional.

Generamos salud emocional cuando manejamos responsablemente los sentimientos: reconociéndolos, dándoles nombre, aceptándolos, integrándolos y aprovechando su energía al servicio de los valores.

Salud espiritual.

Se genera salud espiritual tomando conciencia de ser trascendente, conociendo los propios valores, gestionando saludablemente la pregunta por el sentido, adhiriéndose a una religión liberadora y humanizadora.